Hace unos días, la prensa amiga de los asesores del ingeniero Víctor Velázquez -sí, los exreporteros que no pasaron de perico perro en el Ajusco-, metió cizaña diciendo que los jugadores no quieren a Vicente Sánchez porque ellos quieren meter, a como dé lugar, a un entrenador y así hacer 'clink, caja' en sus cuentas gracias a la comisión -como la camioneta nueva que se compró uno de ellos hace poquito-, pero el tiro les salió por la culata.
Cuando un vestidor está roto y no quiere a su entrenador no pasa lo que pasó en el juego contra León, y es que en los goles de Luka Romero y el Toro Fernández, en ambos, los jugadores fueron a festejar con el entrenador uruguayo, en una muestra de la unión que hay.
El problema de todo es que esta situación se ha convertido ya en un hobby para estos dos personajes que cada vez los escuchan menos y no saben por dónde meterse en la cabeza del inge otra vez, pues se les puede caer el negocio, y conociéndolos les puedo ir asegurando que van a empezar los rumores de salidas de jugadores, como cuando estos mismos individuos fueron a Monterrey a ofrecer a Gonzalo Piovi a Rayados y no los pelaron.